En la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada el 14 de diciembre de 2022 se declaró como Día Internacional de Cero Desechos el 30 de marzo de todos los años.

Se estima que cada año los hogares, pymes y proveedores de servicios públicos generan en torno a 2.000 millones de residuos sólidos urbanos que abarcan desde envases y equipos electrónicos hasta plásticos y alimentos. Asimismo, a esta problemática habría que añadir que, para hacer frente a este contexto, la infraestructura de la mayoría de los servicios de gestión de residuos en todo el mundo es deficiente, alrededor de 2.700 millones de personas carecen de acceso a la recogida de residuos sólidos así como que sólo el 62% de estos residuos son gestionados en centros controlados. Urge, por ende, adoptar medidas para dar una pronta solución a la crisis de los desechos.

Debemos reducir la generación de residuos y adoptar un modelo de economía circular: todo producto debe ser concebido para causar el menor impacto negativo sobre el medioambiente (debe diseñarse, fabricarse o elaborarse de forma que los recursos sean reutilizados o recuperados para, así, minimizar la contaminación y reducir el consumo de recursos naturales).

Promover iniciativas de Cero residuos a través de este día internacional contribuye al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcados en la Agenda 2030, concretamente a los ODS 11 y ODS12.

La temática del Día Internacional de Cero Desechos de este año es "Hacia el cero desechos  en la moda y el textil" abordando el problema ambiental de este sector. Anualmente la industria textil produce entre el 2% y el 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y utiliza 215 billones de litros de agua, el equivalente a 86 millones de piscinas olímpicas [Fuente: ONU, 2025].

En los últimos años la producción y el consumo textiles se incrementó alarmantemente debido al auge de la moda rápida impulsado por la industria textil y las nuevas tecnologías de información que han contribuido a que las tendencias de moda lleguen a más consumidores y en menor tiempo respecto a las décadas anteriores. Además, se ha producido un cambio en la forma en que las personas se deshacen de la ropa: se ha pasado de la donación de prendas a su desecho.

Algunos datos sobre impactos ambientales que debemos conocer asociados al sector textil

. Consumo de recursos naturales

La fabricación textil requiere el uso de grandes cantidades de agua y materias primas. Por ejemplo, el Parlamento de la Unión Europea ha estimado que para fabricar una sola camiseta de algodón se requieren 2.700 litros de agua dulce (la cantidad de agua que una persona bebe en dos años y medio).

. Uso de suelo

La producción textil requiere grandes extensiones de tierra para el cultivo de algodón y otras fibras a lo que habría que sumar la aplicación de pesticidas en los cultivos con la subyacente problemática ambiental derivada de su uso.

. Contaminación del agua

La producción de materias primas, el proceso de hilado para obtener fibras, el tejido y el teñido de telas requieren enormes cantidades de agua y productos químicos siendo, según estimaciones, la industria textil responsable del orden del 20% de la contaminación mundial de agua potable.

Además, en los tejidos sintéticos durante los primeros lavados la mayor parte de los microplásticos presentes en éstos son liberados causando contaminación de ríos, mares y océanos alcanzando, de esta manera, la cadena trófica. Los datos revelan que una sola carga de ropa de poliéster puede verter 700.000 fibras microplásticas.

. Emisiones de gases de efecto invernadero

La Agencia Europea de Medio Ambiente ha reseñado que en 2020 las compras de textiles en la Unión Europea generaron aproximadamente 270 Kg de emisiones de CO2 por persona lo que se traduce a unos valores de emisiones GEI (gases de efecto invernadero) de 121 millones de toneladas.

. Generación de residuos

Según información del Parlamento Europeo los ciudadanos de la UE consumen de media al año unos 26 kg de textiles desprendiéndose de, alrededor, 11 kg de textiles. La mayor parte de la ropa desechada, sobre un 87%, es incinerada o depositada en vertederos en vez de reutilizarse, reciclarse o exportarse fuera de la UE.  Tan sólo el 1% de la ropa usada se recicla en ropa nueva.

¿Cómo alcanzar cero desechos en la moda y el textil?

   Desde la industria ...

. Abogar por la innovación empleando las mejores tecnologías disponibles

. Diseñar productos duraderos que puedan arreglarse y reciclarse

. Emplear materiales y productos sostenibles que favorezcan la reducción de residuos

. Reducir los volúmenes de producción

. Aplicar buenas prácticas ambientales en todos sus procesos

. Orientar las estrategias de negocio a la economía circular

. Fomentar el slow fashion o moda lenta

   Los consumidores ...

. Adoptar prácticas como la reutilización, la reparación y el reciclaje

. Invertir en ropa de más calidad que permita prolongar su durabilidad

. Donar prendas en vez de desecharlas

. Alejarse de la moda rápida