Progreso de la Agenda 2030
El último Informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible , emitido en julio de 2025, pone de manifiesto que, a sólo cinco años de alcanzarse la fecha límite de 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han mejorado la vida de millones de personas, pero el ritmo actual de cambio es insuficiente para alcanzar plenamente todos los Objetivos para 2030.
Este informe presenta una evaluación franca de nuestra situación actual y una convincente justificación de por qué la visión transformadora de los ODS sigue siendo no solo relevante, sino también crucial para nuestro futuro colectivo.
Desde 2015, se han alcanzado avances importantes relativos al acceso a la educación, la mejora de la salud maternoinfantil, la reducción de enfermedades infecciosas como el VIH y la malaria. El acceso a la infraestructura se ha incrementado significativamente. En 2023, el 92 % de la población mundial tenía acceso a la electricidad, y el uso de internet había aumentado del 40 % en 2015 al 68 % en 2024, conectando a millones de personas más con oportunidades de educación, trabajo y participación. En la conservación de la biodiversidad, múltiples logros locales han ayudado a duplicar la protección de ecosistemas clave para la salud de nuestro planeta.
No obstante, dicho informe pone de manifiesto que el avance ha sido débil y desigual puesto que millones de personas aún sufren de pobreza extrema, hambre y carecen de los servicios básicos. Además, las mujeres, las personas con discapacidad y las comunidades marginadas siguen enfrentando desventajas. Las guerras y conflictos, el cambio climático, el ascenso de las desigualdades están frenando nuevos avances.
Sin embargo, a pesar de estos reveses, los casos de éxito demuestran que acelerar el progreso no solo es posible, sino que ya está ocurriendo. El informe insta a la acción en seis áreas prioritarias: sistemas alimentarios, acceso a la energía, transformación digital, educación, empleo y protección social, y clima y biodiversidad. También insta a una mayor cooperación internacional y una inversión sostenida para hacer realidad la ambición de la Agenda 2030 .
La Agenda 2030 representa que el desarrollo sostenible es un esfuerzo compartido que beneficia a todos los Estados y, en este momento exige lo que se denomina "multilateralismo urgente": un compromiso renovado con la cooperación internacional basada en la evidencia, la equidad y la rendición de cuentas mutuas. Esto implica tratar los ODS no como objetivos aspiracionales, sino como compromisos innegociables con las generaciones actuales y futuras.