Diez años de compromiso con la Agenda 2030

El próximo día 25 se cumplirán diez años de la aprobación de la Agenda 2030 un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad y un llamamiento universal a la acción para poner fin a la pobreza, reducir las desigualdades, fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

El 25 de septiembre de 2015 la Asamblea General de la ONU adoptó la  Agenda 2030  para el Desarrollo Sostenible. Al aprobarla, los Estados miembros de las Naciones Unidas reconocían que el mayor desafío del mundo es la erradicación de la pobreza afirmando que sin lograrla no sería posible alcanzar el desarrollo sostenible. Los Estados se comprometieron a realizar los esfuerzos necesarios e implementar acciones para lograr un mundo más sostenible en el año 2030 planteando 17 Objetivos con 169 metas que abarcan las esferas económica, social y ambiental siendo los cinco pilares sobre los que se construye dicha Agenda: el planeta, las personas, la paz, la prosperidad y las alianzas.

Desde entonces hemos sido testigos de grandes logros que demuestran lo que es posible cuando la comunidad internacional actúa con determinación y solidaridad aprendiendo como lección que el desarrollo sostenible no es un destino, sino un viaje de innovación, adaptación y compromiso con la dignidad humana.

Progreso de la Agenda 2030

El último Informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible , emitido en julio de 2025, pone de manifiesto que, a sólo cinco años de alcanzarse la fecha límite de 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han mejorado la vida de millones de personas, pero el ritmo actual de cambio es insuficiente para alcanzar plenamente todos los Objetivos para 2030.

Este informe presenta una evaluación franca de nuestra situación actual y una convincente justificación de por qué la visión transformadora de los ODS sigue siendo no solo relevante, sino también crucial para nuestro futuro colectivo.

Desde 2015, se han alcanzado avances importantes relativos al acceso a la educación, la mejora de la salud maternoinfantil, la reducción de enfermedades infecciosas como el VIH y la malaria. El acceso a la infraestructura se ha incrementado significativamente. En 2023, el 92 % de la población mundial tenía acceso a la electricidad, y el uso de internet había aumentado del 40 % en 2015 al 68 % en 2024, conectando a millones de personas más con oportunidades de educación, trabajo y participación. En la conservación de la biodiversidad, múltiples logros locales han ayudado a duplicar la protección de ecosistemas clave para la salud de nuestro planeta.

No obstante, dicho informe pone de manifiesto que el avance ha sido débil y desigual puesto que millones de personas aún sufren de pobreza extrema, hambre y carecen de los servicios básicos. Además, las mujeres, las personas con discapacidad y las comunidades marginadas siguen enfrentando desventajas. Las guerras y conflictos, el cambio climático, el ascenso de las desigualdades están frenando nuevos avances.

Sin embargo, a pesar de estos reveses, los casos de éxito demuestran que acelerar el progreso no solo es posible, sino que ya está ocurriendo. El informe insta a la acción en seis áreas prioritarias: sistemas alimentarios, acceso a la energía, transformación digital, educación, empleo y protección social, y clima y biodiversidad. También insta a una mayor cooperación internacional y una inversión sostenida para hacer realidad la ambición de la Agenda 2030 .

La  Agenda 2030  representa que el desarrollo sostenible es un esfuerzo compartido que beneficia a todos los Estados y, en este momento exige lo que se denomina "multilateralismo urgente": un compromiso renovado con la cooperación internacional basada en la evidencia, la equidad y la rendición de cuentas mutuas. Esto implica tratar los ODS no como objetivos aspiracionales, sino como compromisos innegociables con las generaciones actuales y futuras.

Al entrar en los últimos cinco años antes de 2030, debemos recordar que la verdadera medida de nuestro progreso no reside en los promedios globales ni en las estadísticas agregadas, sino en cómo transformamos la vida de quienes se han quedado más rezagados. Cada niño que accede a una educación de calidad, cada familia que sale de la pobreza y cada comunidad que se protege de los impactos climáticos representan lo que la cooperación multilateral puede lograr. La evidencia de este informe demuestra que la transformación es posible cuando combinamos estrategias de eficacia comprobada con valentía política y recursos adecuados.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) siguen siendo vitales y alcanzables

Los cinco próximos años determinarán si estamos a la altura de este momento o si nos quedamos aún más atrás

¡Aprovechemos esta oportunidad crucial para renovar nuestro compromiso, actuar y cumplir!