El Día Internacional del Aire Limpio, que se celebra cada año el 7 de septiembre, tiene por objetivo principal recordarnos la importancia de luchar contra la contaminación atmosférica sirviendo de plataforma para sensibilizar, concienciar e implementar actuaciones orientadas a la mejora de la calidad del aire y garantizar un aire sano para todas las personas.
La contaminación del aire es el mayor riesgo ambiental para la salud de nuestro tiempo y no conoce fronteras representando un problema de doble vertiente pues no sólo afecta a nuestra salud sino que, también, es responsable del cambio climático.
En el año 2016 la contaminación del aire ha sido la causa de 6,5 millones de muertes prematuras en todo el mundo y se estima que, de no ponerse solución a este gran problema, el número de muertes causadas por la contaminación del aire en espacios abiertos ascenderá a más del 50% antes de 2050 [Fuente: ONU, 2025].